El verano es una época para desconectar y disfrutar, pero también puede convertirse en una época en la que, sin darnos cuenta, descuidamos nuestra salud bucodental. En Iñaki Mayo Dental sabemos que prevenir es mejor que curar.
1. No te olvides el cepillo de dientes en casa
Cada comida sin cepillado es una oportunidad para que la placa bacteriana haga de las suyas. Prepara un pequeño kit de higiene dental para llevar: cepillo, pasta, hilo dental y, si quieres, colutorio.
2. No sustituyas el agua por refrescos
El esmalte dental puede verse gravemente dañado por la combinación de azúcar y acidez de los refrescos. Bebe agua como fuente principal de hidratación: refresca igual y ayuda a mantener el pH bucal equilibrado.
3. No estés picando todo el día
Comer constantemente mantiene la boca en un estado ácido que favorece la aparición de caries. Mantén horarios razonables y, si picas, elige fruta o frutos secos sin azúcar.
4. No mastiques hielo
El hielo puede provocar microfracturas en el esmalte o incluso romper una pieza dental, especialmente si llevas empastes u ortodoncia.
5. No uses los dientes como herramienta
Abrir botellas o envoltorios con los dientes puede dañar el esmalte, descolocar una funda o romper un diente. Usa un abridor o unas tijeras.
6. No abuses de los cítricos ni alimentos muy ácidos
Si los consumes en exceso pueden erosionar el esmalte y causar sensibilidad. Tómalos con moderación y no te cepilles justo después: espera al menos 30 minutos.
7. No descuides la higiene si llevas ortodoncia o fundas
Los restos de comida pueden quedarse atrapados y provocar inflamaciones. Lleva siempre contigo tu kit básico de limpieza.
8. No ignores el dolor o la sensibilidad dental
Los problemas dentales no se van de vacaciones y pueden empeorar rápidamente. Si tienes cualquier molestia, hazte una revisión antes de irte de viaje.
Bonus: bebe mucha agua, cepíllate al menos dos veces al día aunque estés fuera y presume de sonrisa. ¡Un verano saludable empieza con una boca sana!
Hablemos de tu sonrisa.



